Cabo Froward pone a prueba si los confines del mundo aguantan la fama
La lista de National Geographic para 2027 envía a los lectores a un cabo patagónico sin carreteras, y la cuestión de fondo es si los lugares remotos pueden absorber tanta atención.
Imagen generada con IA
¿Qué le pasa a un lugar donde acaba la carretera, los ríos se cruzan con el agua hasta la cintura y el viento puede superar los 60 millas por hora (unos 97 km/h) cuando una revista global dice a sus lectores que vayan? Estamos a punto de descubrirlo en Cabo Froward.
National Geographic ha publicado su lista Best of the World 2027: 25 destinos repartidos por seis continentes. Según la revista, Cabo Froward se convertirá en parque nacional en 2027. Será la decimonovena parada, y la más meridional, de la Ruta de los Parques de la Patagonia, de 1.700 millas (unos 2.700 km), un proyecto impulsado por la organización sin ánimo de lucro Rewilding Chile. La lista incluye también los fiordos de Vestland, en Noruega, y Penang, en Malasia, donde está previsto inaugurar en 2027 un teleférico de colina.
La lista brilla cuando elige lugares que aún parecen por terminar
Las listas como esta suelen apostar sobre seguro: la ciudad famosa con un hotel nuevo, la playa con una pista de aterrizaje nueva. Esta tiene otro espíritu. Un parque que apenas se está creando, en el punto más meridional de la Sudamérica continental, es una elección más audaz.
La lógica editorial parece ser que el «ahora» importa más que lo «famoso». Las inauguraciones, los aniversarios y las recuperaciones son lo que hace que un viaje parezca oportuno. Nos parece un filtro más inteligente que la pura belleza de postal. Premia a los lugares que están en pleno proceso de convertirse en algo, no a los que llevan décadas vendiendo la misma vista.
La mejor defensa de Cabo Froward es lo difícil que resulta llegar
Aquí somos optimistas, aunque con matices. El parque tiene raíces conservacionistas sólidas. Marca Chile informa de que Rewilding Chile compró más de 127.000 hectáreas entre 2021 y 2024 y las donó al Estado chileno para crear un parque nacional. Sumando otros terrenos nacionales protegidos, el total ronda las 178.000 hectáreas. El mismo reportaje describe algunos de los bosques de kelp más prístinos del planeta, turberas milenarias y la población más austral del huemul, un ciervo en peligro de extinción.
Dentro no hay carreteras. National Geographic dice que se accede a este territorio salvaje a pie o en barco. Sus propios consejos funcionan como un filtro para visitantes ocasionales: ir con guía, nunca en solitario, y llevar calzado para ríos. La expedición de Chile Nativo que describe dura cinco días e incluye acampada libre y cruces de ríos con el agua hasta la cintura.
A nuestro juicio, esa fricción es la mejor herramienta de control de aglomeraciones que tiene el parque. Cuesta imaginar turismo de masas en un cabo al que se llega por un último tramo de grava, una caminata por la playa y, para muchos, un barco. Quienes vengan serán sobre todo los dispuestos a esforzarse.
El peligro no es la multitud, sino el plan que llega tarde
No lo calificaríamos de riesgo cero. La atención suele llegar antes que las infraestructuras. Según Marca Chile, Rewilding Chile ya trabaja en un plan maestro para infraestructuras de bajo impacto para los visitantes y en la ciencia necesaria para una futura área marina protegida. Es el orden correcto, pero en nuestra opinión debe estar terminado y financiado antes de que las guías de viaje se pongan al día. Las fuentes describen el parque como proyectado o próximo, así que algunos detalles aún podrían cambiar, y conviene comprobar la situación antes de reservar.
Los pequeños detalles decidirán si funciona. ¿Dónde atracan los barcos? ¿Cuántas personas pueden acampar sobre la frágil turba? ¿Quién vigila a las ballenas y al huemul? Un destino con hoteles y un teleférico puede adaptarse a un aluvión de visitantes. Una costa subantártica es otra historia.
Nuestra lectura es que el aislamiento del parque le da unos años de margen, no una protección eterna. La prueba probablemente no será el titular de 2027, sino las temporadas tranquilas posteriores, cuando la atención se apague y la gestión tenga que aguantar.
Qué haríamos nosotros
Si Cabo Froward está en tu lista, ve por las razones correctas y de la manera correcta. National Geographic sugiere la estación cálida, aproximadamente de octubre a abril, y señala que octubre y noviembre suelen ser más secos y tener menos gente. Deja días de margen por el tiempo, contrata a un operador local con experiencia y trata el viaje como un privilegio, no como una casilla que marcar.
Si prefieres esperar, también es una opción razonable. Lo mejor que la lista puede hacer por Cabo Froward es enviar a unos pocos visitantes bien preparados, no una oleada. Nuestro veredicto: aplaudir la elección, viajar con poco impacto y juzgar la lista dentro de cinco años por cómo estén esos lugares, no por cuánta gente haya leído sobre ellos.
Aún no hay temas: abre el primero.
Más noticias
El momento Expedia de Perugia es valioso, pero no es una estrategia
Expedia puede incluir a Perugia en más listas de deseos, pero la verdadera oportunidad de Umbría es convertir la curiosidad algorítmica en viajes más largos, locales y equilibrados.
El foco del Mundial es una invitación, no una estrategia turística
El interés estadounidense por Marruecos crece tras el Mundial de 2026, pero el premio duradero serán viajes más largos, diversos y responsables, no un breve pico de atención.
El nuevo centro de visitantes del Serengueti debe hacer visible la conservación
El centro de Seronera tiene las exposiciones y la escala necesarias para marcar la diferencia, pero su éxito dependerá de que muestre dónde confluyen turismo, investigación y protección.
La tasa de entrada de Venecia no salvará una ciudad sin residentes
Venecia amplía su tasa para visitantes de un día, pero la verdadera prueba será si la política turística protege las viviendas y la vida cotidiana, no solo si recauda dinero.



