Los campamentos de lujo de Kafue solo ganarán confianza si el freno a la caza furtiva se mantiene
Un campamento Anantara de 13 suites y los avances de African Parks contra la caza furtiva muestran que el safari de lujo puede ayudar a conservar, si sigue siendo pequeño, estable y transparente.
¿Pueden una piscina privada climatizada y un ascensor de cristal ser una buena noticia para los leones? En el Parque Nacional de Kafue, en Zambia, estamos a punto de averiguarlo, y creemos que la respuesta sincera es «quizá, pero no de forma automática».
Anantara ha abierto su primer campamento de safari en África, el Anantara Tented Camp Kafue River. Según informa reisen EXCLUSIV, cuenta con solo 13 suites y villas sobre plataformas elevadas, y las suites superiores se alzan hasta 14 metros. Planificarlo y construirlo llevó unos tres años. El parque abarca unos 22.400 kilómetros cuadrados, y el mismo reportaje señala que la infraestructura turística de la zona sigue siendo modesta en comparación con los destinos más conocidos del este de África.
El momento importa. Kafue estuvo en su día muy esquilmado. Un artículo de 2024 de Wildnet describe la caza furtiva de carne de animales salvajes en la mayor parte del parque, una autoridad de fauna con recursos muy limitados y una fauna demasiado mermada para generar ingresos turísticos reales. Después llegó African Parks, en colaboración con la autoridad zambiana de fauna. Ese artículo cifra su presupuesto en 7,3 millones de dólares al año y afirma que aportó más guardas, cinco gestores de zona, tres avionetas y un helicóptero. Según el mismo texto, estos esfuerzos combinados redujeron de forma notable la caza furtiva en las zonas protegidas, y el número de leones se ha estabilizado y en algunas áreas ha aumentado.
El campamento de lujo es una apuesta por la recuperación, no su causa
Es tentador leerlo como «los turistas ricos salvaron Kafue». Los hechos dicen otra cosa. El cambio llegó primero, apoyado en dinero de ONG, vigilantes comunitarios y guardas del Gobierno. Un estudio de caso de Panthera indica que Kafue alberga más de 200 leones, la mayor población de guepardos de Zambia y unos 4.800 elefantes. El campamento de Anantara llega para aprovechar esa recuperación, no para producirla.
No es una crítica. Es el orden correcto de los acontecimientos. Un alojamiento que abre en un monte vacío vende una promesa. Uno que abre donde los depredadores regresan vende algo real. Pero eso también significa que el campamento tiene ahora interés en que la recuperación continúe, y nos gustaría ver ese interés expresado con claridad.
Trece suites son el argumento y, a la vez, la prueba
La pequeña escala es su mejor baza. Según el reportaje, los edificios se levantan sobre plataformas elevadas diseñadas para que la fauna siga moviéndose por el recinto, y el campamento se construyó entre los marulas y jackalberries ya existentes. Pocas camas sobre pilotes, con espacio debajo para que pasen los animales, es a nuestro juicio la huella más ligera que puede tener un producto de lujo. Diríamos que la cifra en sí es la política. Si una segunda fase o campamentos vecinos aumentan el volumen, la lógica se debilita enseguida.
Hay además un punto de fragilidad. El estudio de Panthera señala que el gasto máximo de 2021, de 211 dólares por kilómetro cuadrado en aplicación de la ley, quedó muy por debajo de los 1.000-2.000 dólares que a menudo se citan. Los socios admiten también que hace falta más inversión anual para mantener los resultados. Lo vemos a la vez impresionante y preocupante: unos buenos resultados con poco presupuesto pueden echarse a perder en un mal año. Los ingresos del turismo podrían ayudar a cubrir ese hueco, pero solo si una parte se destina de forma visible a la protección.
Qué preguntaríamos antes de reservar
Nuestra opinión es que los viajeros deben exigir transparencia, porque el sector turístico rara vez la ofrece por iniciativa propia. No hemos visto detalles sobre cómo los ingresos del campamento irán a la gestión del parque o a las comunidades locales, así que no podemos decírtelo. Pregunta directamente al operador. Pregunta cuánto va al parque, quién lo audita y si el campamento publica la evolución de la fauna.
Los argumentos para ir son reales. Kafue ofrece ríos, llanuras aluviales, más de 500 especies de aves documentadas y un panorama de safaris que aún no está masificado. Ve, si puedes permitírtelo, y ve con preguntas. Un campamento así merece aplausos si el número de leones sigue subiendo y el de camas se mantiene. Si falla cualquiera de las dos cosas, la piscina con vistas al río empezará a parecer simple decoración.
Nuestro veredicto: Kafue es una de las historias de safari más interesantes del año, y Anantara es un recién llegado creíble, pero a prueba. Juzgadlo dentro de cinco años, no en la semana de inauguración.
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